La Corte Suprema de Filipinas reafirmó que los candidatos que obtuvieron el segundo lugar en las elecciones locales no pueden reemplazar automáticamente a los ganadores que posteriormente son declarados inelegibles o descalificados. La decisión, tomada en sesión plenaria el miércoles, ratifica una resolución previa de 2025 en el caso de Datu Pax Ali Mangudadatu. El tribunal argumenta que el voto popular es determinante y que el segundo candidato no fue elegido directamente por los votantes. Por lo tanto, la vacante resultante de la descalificación debe ser resuelta de acuerdo con los procedimientos establecidos en la ley electoral. La Corte Suprema enfatizó la importancia de respetar la voluntad popular expresada en las urnas. Esta decisión tiene implicaciones significativas para las futuras elecciones locales y la sucesión de cargos electos.