La técnica culinaria consiste en cocinar pescado fresco durante el verano directamente sobre las brasas de una fogata. Para lograrlo, el pescado se envuelve en papel humedecido, protegiéndolo del fuego directo y permitiendo una cocción uniforme. Este método no solo cocina el pescado, sino que también le infunde un delicioso sabor ahumado característico. La humedad del papel crea un ambiente de vapor que asegura una carne jugosa y tierna. Esta forma de preparación es ideal para disfrutar de una comida al aire libre con un toque rústico y un sabor único. Es una manera sencilla y efectiva de aprovechar el calor de la fogata para crear un plato memorable.