Se propone un nuevo sistema de evaluación docente en Hungría que busca superar las limitaciones del modelo anterior basado en el rendimiento. La nueva propuesta aboga por incorporar las opiniones de los estudiantes y los padres, además de las autoevaluaciones de los maestros y las evaluaciones de la dirección. Este enfoque integral busca una visión más completa y precisa del desempeño del profesorado. Se espera que la retroalimentación de alumnos y familias complemente las evaluaciones tradicionales, ofreciendo perspectivas valiosas sobre la calidad de la enseñanza. El objetivo es crear un sistema de evaluación más justo y efectivo que promueva la mejora continua en el ámbito educativo. Esta iniciativa representa un cambio significativo hacia una mayor participación de la comunidad escolar en la evaluación del cuerpo docente.