El activista Ubedilah Badrun ha denunciado intentos continuos de dividir el movimiento estudiantil. Según sus declaraciones, estas tácticas de fragmentación han sido particularmente evidentes en los últimos diez años. Badrun no especificó los actores detrás de estos esfuerzos, pero enfatizó la persistencia de la estrategia. Su advertencia busca alertar a los estudiantes sobre la importancia de la unidad frente a posibles manipulaciones. La declaración resalta una preocupación por la cohesión del movimiento y su capacidad para mantener un frente común. El objetivo sería, según el activista, debilitar la fuerza y la influencia del movimiento estudiantil. Badrun insta a la vigilancia y a la consolidación de la unidad entre los estudiantes.
