El fenómeno conocido como «parenting sándwich» describe la creciente realidad de quienes deben cuidar a sus hijos y a sus padres ancianos al mismo tiempo. Esta situación implica una gestión compleja de responsabilidades que abarca desde el apoyo escolar de los hijos hasta el acompañamiento médico de los progenitores. A menudo, estas personas deben equilibrar estas tareas con sus obligaciones laborales y reuniones profesionales. Como resultado, el tiempo personal se vuelve prácticamente inexistente para quienes enfrentan este doble rol de cuidado. Esta dinámica genera una presión constante que afecta la salud mental y el bienestar del cuidador. El texto resalta cómo la vida moderna ha intensificado este estrés debido a la falta de tiempo y recursos. En definitiva, se trata de un desafío generacional que requiere una reorganización de las prioridades cotidianas.