Los estados de Nigeria se oponen a la iniciativa del Senado para modificar la Ley de Electricidad de 2023, alegando una reversión en la descentralización de competencias. Los gobernadores argumentan que la enmienda propuesta busca recentralizar el control del sector eléctrico, socavando la autonomía que les fue otorgada previamente. La disputa se centra en la gestión y regulación de la energía a nivel estatal. Esta acción legislativa ha generado tensiones entre el gobierno federal y los estados, quienes ven la reforma como una amenaza a sus facultades constitucionales. La modificación podría afectar la implementación de políticas energéticas locales y la inversión en infraestructura eléctrica a nivel estatal. Se espera que la controversia continúe mientras el Senado avanza con la revisión de la ley.
