La policía surcoreana interroga a un ejecutivo de Starbucks Corea, operado por el conglomerado minorista Shinsegae, tras la controversia generada por un diseño de vaso promocional. La promoción, conocida como “Tank Day”, provocó críticas y preocupación pública debido a la interpretación del diseño como una representación de tanques de guerra. Shinsegae ya había admitido una serie de negligencias previas a la campaña, incluyendo la falta de revisión adecuada del archivo de diseño por parte de los responsables. La empresa identificó fallos en el proceso de aprobación interna. La investigación policial busca determinar responsabilidades por el diseño y su impacto. El incidente ha dañado la imagen de la marca en Corea del Sur.
