Las agencias de Policía y Guardia de Fronteras (PPA) y de Rescate enfrentan dificultades para cubrir las vacantes debido a un número insuficiente de nuevos reclutas en comparación con las jubilaciones. Los bajos salarios son identificados como el principal obstáculo para atraer y retener personal cualificado. Esta situación pone en riesgo la capacidad de respuesta de estos servicios esenciales. Las agencias han expresado su preocupación por el impacto potencial en la seguridad pública. Se requiere una revisión salarial para abordar la escasez de personal. La falta de candidatos calificados dificulta el mantenimiento de los niveles de servicio actuales. La situación exige medidas urgentes para garantizar la operatividad de los servicios de emergencia.
