Las familias que ocupaban centros de acogida han recibido un ultimátum para desocuparlos antes del 26 de junio. Se les ofrece una ayuda inicial de 25.000 rupias como compensación por el desalojo. Adicionalmente, se proporcionará un subsidio mensual de 15.000 rupias para cubrir el alquiler durante un período de tres meses. Esta medida busca reubicar a las familias desplazadas, brindándoles apoyo financiero temporal. La iniciativa responde a la necesidad de liberar los centros de acogida, aunque genera preocupación sobre la sostenibilidad a largo plazo de las familias afectadas. Las autoridades no han especificado planes futuros una vez finalizado el período de subsidio. Se espera que el desalojo afecte a un número significativo de familias vulnerables.
