Una familia de Liverpool, Reino Unido, pagó 3.400 euros por unas vacaciones en España, pero se encontró con una situación frustrante en el hotel. A pesar del costo significativo, no podían asegurar tumbonas junto a la piscina debido a una competencia matutina por reservarlas. Los turistas, según la familia, comenzaban una "carrera de toallas" cada mañana para asegurar los mejores lugares. Esta práctica dejaba a quienes llegaban después sin opciones, a pesar de haber pagado por el acceso a las instalaciones. La familia se sintió decepcionada por la falta de un sistema justo para la asignación de las tumbonas. El incidente pone de relieve un problema común en los resorts turísticos durante la temporada alta.