España enfrenta una paradoja en el mercado inmobiliario: la construcción de nuevas viviendas se ha detenido mientras que un excedente de 455.000 propiedades permanece sin vender desde principios de 2024. Este stock acumulado se concentra principalmente en Madrid y la costa levantina. La situación es resultado de una sobreoferta generada tras la crisis financiera de años anteriores. A pesar de la demanda potencial, la comercialización de estas viviendas existentes se estanca, impidiendo la reactivación del sector. Según el Ministerio de Vivienda, la falta de dinamismo en la salida al mercado es un factor clave. La paralización de la construcción agrava la situación, sin nuevas ofertas para equilibrar el mercado. Esta problemática plantea desafíos significativos para la economía y el acceso a la vivienda en el país.