El Presidente Sánchez compareció ante el Congreso en un ambiente de fuerte tensión política y sin el respaldo de sus aliados. Esta comparecencia se produce tras una crisis originada por la ocultación de un informe policial relacionado con Marruecos. El Gobierno insiste en que no cuenta con evidencias que demuestren la organización marroquí detrás de ciertos eventos recientes, sin especificar cuáles. La situación ha generado un notable malestar dentro del Ejecutivo, especialmente con la Policía y la jueza de la Audiencia Nacional. La falta de transparencia y la ambigüedad en las respuestas del gobierno han intensificado las críticas de la oposición. Se cuestiona la gestión de la crisis diplomática y la credibilidad de las instituciones. La situación plantea interrogantes sobre la relación bilateral con Marruecos y la necesidad de una investigación exhaustiva.