El gobierno español aprobó en 2021 una Estrategia de Seguridad Nacional que reconocía la necesidad de reforzar la protección de Ceuta y Melilla. La estrategia destaca la "especificidad" de las ciudades autónomas debido a su frontera con África, subrayando la importancia de asegurar la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. Sin embargo, a pesar de la aprobación inicial, el plan de seguridad específico para estas ciudades aún no se ha implementado. Esta carencia ha generado interrogantes sobre la priorización de la seguridad en estas zonas estratégicas. La singularidad geográfica de Ceuta y Melilla exige una atención especial en términos de seguridad, según el documento estratégico. El gobierno aún no ha dado plazos concretos sobre cuándo se pondrá en marcha este plan. La situación fronteriza de las ciudades las hace particularmente vulnerables a diversos desafíos de seguridad.