El 14 de junio de 1941, la Unión Soviética deportó a más de 10,000 personas desde Estonia a Siberia, marcando un episodio trágico en la historia del país. La mayoría de los deportados eran mujeres, niños y ancianos, superando las 7,000 personas. Estas deportaciones ocurrieron tras la ocupación soviética de Estonia en el verano de 1940, resultado del Pacto Molotov-Ribbentrop con la Alemania nazi. La ocupación soviética trajo consigo deportaciones masivas que afectaron a personas de todas las nacionalidades residentes en Estonia. Se estima que Estonia perdió alrededor del 17.5% de su población como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial y las políticas soviéticas. La fecha de la deportación se conmemora anualmente en Estonia como un día nacional de luto. Este evento es recordado como una de las memorias más dolorosas del pasado reciente del país.
