El Presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, ha reiterado que los funcionarios que ocupan cargos constitucionales deben obtener su aprobación antes de viajar al extranjero. Esta medida refuerza el control presidencial sobre los movimientos internacionales de altos cargos del gobierno. La directiva busca, según fuentes cercanas al gobierno, garantizar la transparencia y coordinación en las actividades oficiales fuera del país. Aunque no se han especificado las razones exactas detrás de este endurecimiento de las normas, analistas sugieren que podría estar vinculado a preocupaciones sobre la gestión de fondos públicos y el cumplimiento de políticas gubernamentales. La medida afecta a todos los funcionarios con posiciones constitucionales en Sudán del Sur, requiriéndoles obtener la autorización previa de Kiir para cualquier viaje internacional. Esto podría implicar un proceso burocrático adicional para los viajes oficiales, así como una mayor supervisión de las actividades de los funcionarios en el extranjero.