El futbolista coreano Cho Gue-sung saltó a la fama durante la Copa Mundial, no solo por su desempeño deportivo, sino también por su hábito de beber mate antes de los partidos. Esta imagen, rápidamente viralizada, captó la atención de la industria de la moda. Gue-sung ha aprovechado su creciente popularidad para incursionar en el mundo del modelaje. Ha colaborado con prestigiosas marcas de lujo y ha aparecido en importantes editoriales internacionales. Su transición del campo de juego a las pasarelas demuestra su versatilidad y atractivo mediático. Este inesperado giro profesional ha consolidado su imagen a nivel global, trascendiendo el ámbito deportivo.