La Comisión del Mercado Energético Australiano (AEMC) ha propuesto una reforma en la facturación de la energía que podría resultar en cargos significativos para los propietarios de baterías y sistemas solares. Expertos advierten que esta medida podría costarles a los usuarios miles de dólares adicionales. La propuesta busca modificar la forma en que se calcula el costo de acceso a la red eléctrica para aquellos que generan su propia energía. Se argumenta que los usuarios con baterías están utilizando la red para almacenar y descargar energía, evitando así algunos costos de infraestructura. Sin embargo, críticos sostienen que la medida desincentivaría la adopción de energías renovables y perjudicaría a los consumidores. La AEMC defiende la necesidad de una distribución más equitativa de los costos de la red entre todos los usuarios. Se espera un debate público sobre la propuesta antes de su implementación final.