La industria del reciclaje de plásticos blandos en Australia ha experimentado un crecimiento significativo, operando actualmente a casi el triple de la capacidad alcanzada durante el auge de REDcycle. A pesar de este avance técnico y operativo, el sector enfrenta un desafío crítico relacionado con la percepción pública. La falta de convicción y confianza de los consumidores se ha identificado como la principal limitación para el éxito del sistema. Este escenario revela una brecha entre la infraestructura disponible y la participación ciudadana necesaria. El objetivo actual es revertir esta tendencia para asegurar que la capacidad instalada sea aprovechada plenamente. En consecuencia, el sector busca estrategias para incentivar la adhesión del usuario final. La sostenibilidad del modelo depende ahora de recuperar la confianza del mercado doméstico.
