El uso extendido de las redes sociales y la creciente sensación de soledad inducida por algoritmos están transformando el panorama demográfico de Grecia. Un análisis reciente revela una correlación entre el aumento del tiempo dedicado a plataformas digitales y una disminución en las tasas de natalidad. La "soledad algorítmica", definida como el aislamiento social exacerbado por la interacción en línea, se presenta como un factor clave en esta tendencia. Expertos señalan que la priorización de contenido personalizado y la falta de conexiones humanas genuinas contribuyen a la desafección y al replanteamiento de la formación de familias. Este fenómeno no solo afecta a Grecia, sino que se observa en otros países con patrones de uso similares de redes sociales. La investigación sugiere la necesidad de políticas públicas que promuevan la interacción social offline y aborden los efectos psicológicos de la digitalización en la población. El estudio plantea interrogantes sobre el futuro de la demografía griega en un mundo cada vez más conectado digitalmente.
