Un estudio reciente de la Universidad de Bristol, publicado en la revista Science, advierte sobre el impacto negativo de las redes sociales en la democracia. El psicólogo cognitivo Stephan Lewandowsky señala que la evidencia de esta influencia perjudicial es cada vez mayor. La investigación se basa en un informe de 80 páginas del Centro de Investigación Conjunta (JRC) de la Comisión Europea, utilizado frecuentemente para fundamentar políticas. El informe sugiere que la desinformación y la polarización exacerbada por las redes sociales podrían conducir al auge de regímenes autoritarios en la Unión Europea. Se enfatiza la necesidad de tomar medidas para mitigar estos riesgos y proteger los principios democráticos. La propagación de noticias falsas y la manipulación en línea son identificadas como amenazas clave para la estabilidad política.