Un cliente en Ataşehir, Estambul, descubrió un caracol vivo dentro de su hamburguesa, generando preocupación sobre la seguridad alimentaria. El caracol fue hallado entre las hojas de lechuga del producto, lo que cuestiona los protocolos de higiene del establecimiento. Expertos se preguntan cómo pudo un organismo así pasar inadvertido durante los procesos de lavado y desinfección de los alimentos. La ingeniera de alimentos Ebru Akdağ explicó detalladamente el proceso desde la cocina hasta la mesa, señalando puntos críticos a controlar. El incidente subraya la importancia de una correcta manipulación e inspección de los ingredientes. No basta con un lavado superficial; es crucial una desinfección exhaustiva de los vegetales. Este caso ha puesto en el foco la necesidad de reforzar los controles de calidad en la industria alimentaria.