Autoridades húngaras incautaron un gran cargamento de cigarrillos de contrabando en Röszke, una localidad fronteriza. El alijo, compuesto por 168.000 cigarrillos con sellos de Kosovo, estaba oculto dentro de un sofá. Las autoridades desmantelaron el mueble para descubrir el contrabando. Este hallazgo representa un golpe significativo contra las redes de tráfico ilícito en la región. La operación se llevó a cabo como parte de los esfuerzos continuos para combatir el contrabando a través de la frontera. Se investiga el origen y destino final de la mercancía. El valor de la carga incautada aún no ha sido determinado.
