Un estudio demográfico reciente revela que Eslovaquia está experimentando un envejecimiento poblacional más rápido que la mayoría de los países europeos. El demógrafo Boris Vaňo, del Centro de Investigación Demográfica, señala que el país ha pasado de ser una de las naciones más jóvenes de Europa a una de las más envejecidas en dos generaciones. Las proyecciones indican que para 2050-2060, más de un tercio de la población eslovaca tendrá más de 65 años, duplicando con creces las cifras de décadas pasadas. Este cambio demográfico presenta desafíos significativos para el futuro del país. Vaňo, experto en demografía desde la década de 1980, advierte sobre las implicaciones de esta tendencia. El estudio subraya la necesidad de abordar las consecuencias de una población cada vez más envejecida.