Cuatro figuras públicas eslovacas – Marián Leško, Martin M. Šimečka, Matúš Kostolný y Tomáš Hudák – han criticado la respuesta del gobierno a los feminicidios y la violencia de género en el país. Durante un debate público celebrado el 24 de junio en Bratislava, los participantes denunciaron lo que consideran una actitud de silencio y complicidad por parte de altos cargos gubernamentales. Señalaron específicamente la reacción del Primer Ministro Robert Fico, quien evitó responder a las preguntas sobre el tema, y de Tibor Gašpar, quien se burló de la situación. Los críticos argumentan que la inacción del gobierno sugiere una permisividad ante la corrupción y la erosión del estado de derecho, equiparándola a un "robo" del país en lugar de simples crímenes bancarios. La discusión se centró en la necesidad de abordar la violencia contra las mujeres y la falta de compromiso político para prevenirla. Se ha publicado una transcripción completa del debate para su consulta pública. La crítica apunta a una preocupante falta de sensibilidad y respuesta ante un problema social grave.