En el centro de Jarovnice, un pueblo eslovaco con una gran comunidad romaní, se celebró una pequeña fiesta para inaugurar un nuevo jardín de infancia. La iniciativa fue llevada a cabo por tres monjas de la Congregatio Jesu, una orden religiosa femenina fundada en el siglo XVII. Este proyecto es el resultado de años de esfuerzo y busca ofrecer oportunidades educativas a los niños romaníes de la comunidad. El evento contó con la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, así como de numerosos miembros de la comunidad romaní, vestidos para la ocasión. La orden religiosa se inspira en la creencia de su fundadora del siglo XVII de que las mujeres pueden lograr grandes cosas. El jardín de infancia representa un paso importante para mejorar las perspectivas de futuro de los niños romaníes en la región. La inauguración incluyó un servicio de catering a cargo de bomberos voluntarios.