El partido Smer, que anteriormente criticaba con vehemencia un acuerdo de defensa con Estados Unidos, calificándolo incluso de "traicionero" y prometiendo un referéndum al respecto, ha decidido mantener el acuerdo intacto tras acceder al gobierno. A pesar de sus años de oposición y promesas de modificar o revocar el convenio, no se han implementado cambios significativos. Esta decisión representa un giro inesperado para Smer, que ahora continúa con un acuerdo que previamente denunciaba con firmeza. La continuidad del acuerdo sugiere una reconsideración de las prioridades estratégicas por parte del nuevo gobierno eslovaco. Observadores políticos señalan la aparente contradicción entre las declaraciones anteriores de Smer y su actual postura pragmática. El acuerdo de defensa sigue en vigor, a pesar de la fuerte oposición inicial del partido ahora en el poder.