Un agresor sexual eslovaco, Ivan Hazucha, fue liberado de prisión tras cumplir una condena de dos años, sin supervisión alguna. Su liberación se basó en un informe pericial de 2022 que determinó que no tenía desviaciones sexuales. A pesar de esto, la policía de Žilina lo arrestó recientemente en Ružomberok después de que cazadores de depredadores checos, Tomáš Waluš y Václav Formánek, lo sorprendieran contactando nuevamente con posibles víctimas menores de edad. Hazucha se había dado a conocer previamente por su participación en el documental "V Sieti". El caso ha generado preocupación sobre la efectividad de las evaluaciones psicológicas en la liberación de agresores sexuales y la necesidad de un seguimiento adecuado tras la salida de prisión. Su arresto se produjo en agosto de 2024.