El gobierno de la provincia de Sindh, Pakistán, ha presentado un presupuesto deficitario para el próximo año fiscal, atribuyendo la situación a una reducción en los ingresos federales transferidos a la provincia. El Ministro Principal de Sindh, Murad Ali Shah, responsabilizó directamente al gobierno federal por no cumplir con las expectativas de ingresos, lo que ha obligado a la provincia a recortar gastos y depender de préstamos. El presupuesto proyecta un déficit de más de 156 mil millones de rupias pakistaníes. Se espera que la mayor parte del gasto se destine a salarios de empleados públicos y al servicio de la deuda. La oposición ha criticado el presupuesto, argumentando que no aborda adecuadamente las necesidades de la población y que la gestión financiera provincial es deficiente. El gobierno provincial defiende sus decisiones, señalando las limitaciones impuestas por la escasez de fondos federales y la necesidad de mantener la estabilidad económica.