Jóvenes líderes de la industria tecnológica en Silicon Valley están adoptando rutinas laborales intensas, llegando hasta las 92 horas semanales. Este enfoque prioriza la productividad, el crecimiento profesional y un estilo de vida enfocado en la salud. La cultura laboral, descrita como extrema, ha generado debate sobre el equilibrio entre vida personal y profesional. Se reportan prácticas como celebrar logros con agua, simbolizando la restricción incluso en momentos de festejo. Este fenómeno refleja una nueva generación impulsada por el éxito y la innovación, pero también expuesta a altos niveles de estrés y sacrificio. La dedicación extrema se presenta como un rasgo distintivo de esta generación 'tech'.
