La participación en el tribunal especializado en casos de agresión sexual ha sido menor a la esperada, según declaraciones de un viceministro. Las autoridades atribuyen esta baja a la persistencia del miedo y la desconfianza entre las víctimas para presentar denuncias formales. Se teme que muchas personas afectadas no se sientan seguras o cómodas al reportar los abusos sufridos. Esta situación plantea desafíos significativos para garantizar el acceso a la justicia y brindar apoyo adecuado a quienes han sido víctimas de agresiones sexuales. El gobierno está considerando estrategias para fomentar la confianza y alentar a más víctimas a denunciar. Se busca crear un entorno más seguro y comprensivo para facilitar la presentación de denuncias y el acceso a recursos de asistencia. La falta de denuncias obstaculiza la persecución de los agresores y la prevención de futuros delitos.