La politóloga Jovanka Matić ha criticado el proceso actual de formación del Consejo Regulador de Medios (REM) en Serbia, calificándolo como un "nacido muerto” desde el principio. Según Matić, los eventos recientes reflejan un patrón que se repite desde hace más de dos décadas. Subraya que los mismos problemas y dinámicas se están reproduciendo, lo que sugiere una falta de progreso en la regulación mediática del país. Esta crítica apunta a una persistente inestabilidad y falta de independencia en el organismo encargado de supervisar los medios de comunicación serbios. Matić implica que la estructura y el proceso de selección del consejo son inherentemente defectuosos. Su declaración sugiere una profunda desconfianza en la capacidad del REM para operar de manera justa e imparcial.