El fiscal Predrag Milovanović ha expresado su desacuerdo con la decisión de enviar a cuatro fiscales a la Fiscalía para Crímenes Organizados, sugiriendo que se revierta la medida. Milovanović considera que los fiscales Irena Bjeloš y Saša Barac deberían regresar a sus puestos anteriores en el Tribunal Superior (TOK). Argumenta que su traslado podría obstaculizar el camino de Serbia hacia la adhesión a la Unión Europea. El fiscal no se opuso directamente al nombramiento de los otros dos fiscales, pero sí cuestiona la necesidad de reasignar a Bjeloš y Barac. Su postura ha generado debate sobre la independencia judicial y la influencia política en el sistema de justicia serbio. Milovanović teme que esta decisión pueda interpretarse como una barrera en el proceso de integración europea de Serbia.
