El gobierno serbio ha aprobado modificaciones a las leyes del ámbito judicial, revirtiendo en gran medida los cambios introducidos anteriormente, conocidos como los "leyes Mrdić". Estas enmiendas parecen deshacer las reformas que habían generado controversia y críticas. El proceso de revisión y modificación se completó en un plazo de cuatro meses, según declaraciones oficiales. Las enmiendas fueron presentadas como una corrección a las leyes originales, aunque críticos argumentan que se intervino en áreas que no requerían modificación. La rápida implementación de estos cambios ha generado debate sobre la transparencia y el alcance de las reformas judiciales en Serbia. Se espera que las enmiendas sean objeto de análisis por parte de la comunidad legal y organizaciones de la sociedad civil.