El presidente senegalés Bassirou Diomaye Faye ha implementado una serie de reformas para sanear la gestión del Estado tras detectarse graves irregularidades financieras entre 2019 y 2024. Como medida principal, ha creado la Dirección General de Financiamientos y de la Deuda (DGFD) mediante un decreto firmado el 11 de junio. Esta nueva entidad centralizará todas las funciones de negociación, movilización y seguimiento de la deuda pública. Anteriormente, estas responsabilidades estaban dispersas entre cuatro estructuras diferentes, lo que generó fallos en el seguimiento y falta de transparencia. Un reciente audit de la Corte de Cuentas confirmó que esta arquitectura fragmentada facilitó la existencia de anomalías presupuestarias. Con la creación de la DGFD, el gobierno busca eliminar las zonas grises en la información contable y financiera. Además, esta reforma permite que Senegal cumpla con una antigua recomendación de la UEMOA. El objetivo final es romper con las prácticas anteriores y asegurar un control riguroso de las finanzas públicas.