Siete mineros fallecieron este miércoles en la región de Kédougou, Senegal, tras dos deslizamientos de tierra ocurridos en minas de oro ilegales en el departamento de Saraya. El primer incidente, en Séguéko, sepultó a siete mineros, en su mayoría burkinabes, debido a la inestabilidad del suelo causada por las fuertes lluvias y excavaciones descontroladas; solo uno sobrevivió con heridas graves. Horas después, otro deslizamiento en Sékhoto cobró la vida de Ibrahima Cissé, sorprendido por el colapso de un cráter abandonado. Las autoridades de gendarmería investigan los incidentes, que reavivan la preocupación por la seguridad en las zonas de minería artesanal. Estos trágicos eventos resaltan los riesgos extremos asociados con la explotación de oro en sitios no seguros, especialmente durante la temporada de lluvias. La inestabilidad del terreno y las prácticas mineras peligrosas son las principales causas de estos accidentes.