Un portavoz ha declarado que los senadores no tuvieron ninguna participación en la adquisición de vehículos utilitarios deportivos (SUV) por un valor de 100 mil millones de unidades monetarias. La adquisición y asignación de vehículos oficiales para tareas legislativas y de comités es gestionada exclusivamente por la burocracia correspondiente. El portavoz enfatizó que ningún vehículo está registrado a nombre de un senador en particular. La compra ha generado controversia, pero la declaración busca aclarar que los legisladores no influyeron en el proceso. Se busca desvincular a los senadores de cualquier responsabilidad en la polémica compra. La información fue difundida por Vanguard News.
