El Senado de Filipinas considera acortar la duración del juicio político contra la Vicepresidenta Sara Duterte. Inicialmente, se preveía un proceso que duraría entre siete y ocho meses. La decisión busca liberar tiempo para la discusión y aprobación de leyes prioritarias, incluyendo el presupuesto nacional para 2027. Senadores expresaron la necesidad de equilibrar la responsabilidad de llevar a cabo el juicio con la obligación de atender asuntos legislativos urgentes. Se están explorando mecanismos para un proceso más eficiente sin comprometer la transparencia y el debido proceso. La celeridad en el juicio permitiría al Senado enfocarse en la elaboración y aprobación del presupuesto estatal, crucial para el funcionamiento del país. La propuesta refleja una preocupación por evitar retrasos en la agenda legislativa debido a la prolongación del proceso de impeachment.