Un reciente estudio sugiere que es más factible aumentar la tasa de natalidad incentivando a las parejas con un solo hijo a tener un segundo, que a las familias numerosas a tener un tercero. El investigador, especializado en la dinámica de los padres modernos, argumenta que el enfoque en las familias numerosas, como el propuesto por el Esquema de Familias Grandes, presenta mayores desafíos. La estrategia de fomentar un segundo hijo se considera más accesible y con mayor potencial de éxito. El estudio se basa en el análisis de las tendencias de natalidad y las motivaciones de las parejas. Se plantea que las parejas con un hijo ya han superado las primeras barreras de la paternidad, lo que facilita la consideración de un segundo. Esta conclusión podría influir en el diseño de políticas públicas destinadas a revertir la disminución de la natalidad.
