El aumento de las olas de calor y las noches tropicales en los últimos años está transformando las tendencias de la moda veraniega en Corea del Sur. Contrario a la expectativa, la demanda de ropa de manga larga y prendas de lino ha experimentado un incremento significativo. Los consumidores, buscando protegerse del intenso calor, prefieren ahora materiales que cubran más piel y ofrezcan mayor frescura. Esta tendencia sugiere un cambio en la percepción de la vestimenta de verano, priorizando la protección solar y la comodidad por encima de la exposición. Expertos señalan que la creciente conciencia sobre los efectos nocivos del sol también contribuye a esta nueva preferencia. El fenómeno refleja una adaptación a las condiciones climáticas extremas y una búsqueda de soluciones prácticas para combatir el calor.