El queso Turrialba, producto costarricense con denominación de origen, enfrenta desafíos para su comercialización a nivel global a pesar de su alta calidad y sabor único. Su producción está restringida a una zona geográfica muy limitada en Costa Rica, lo que dificulta aumentar la oferta para mercados internacionales. Los estrictos estándares de producción, aunque garantizan la calidad, también representan un obstáculo para la escalabilidad. Expertos analizan las estrategias necesarias para superar estas barreras y posicionar el queso Turrialba en el mercado internacional. Se busca impulsar su reconocimiento y demanda fuera de Costa Rica, aprovechando su singularidad y origen protegido. La denominación de origen es un activo importante, pero requiere de una promoción y logística eficientes para lograr una expansión exitosa. El futuro del queso Turrialba dependerá de la capacidad de adaptarse a las exigencias del mercado global sin comprometer su calidad y tradición.
