Arabia Saudita ha ejecutado a cien personas en lo que va de 2024, según datos recientes. La mayoría de las ejecuciones se debieron a delitos relacionados con drogas. Entre los ejecutados se encontraban ciudadanos extranjeros, incluyendo doce etíopes, siete pakistaníes, seis sudaneses, cuatro yemeníes y cuatro sirios. Esta cifra representa un aumento significativo en comparación con años anteriores, generando preocupación en organizaciones de derechos humanos. Las ejecuciones se llevan a cabo a pesar de las críticas internacionales por la falta de debido proceso y transparencia en los juicios. El reino saudí defiende estas medidas como parte de su política de lucha contra el narcotráfico y el crimen. La comunidad internacional continúa monitoreando la situación de los derechos humanos en Arabia Saudita.