El Caribe enfrenta una creciente amenaza por la expansión de la marea de sargazo, que se intensificará entre junio y agosto. Los vientos y cambios en las corrientes marinas podrían impulsar grandes cantidades de esta alga hacia las costas de Paria a Falcón. Esta proliferación representa un peligro para la pesca local, al obstaculizar las actividades y afectar los ecosistemas marinos. La situación podría agravarse con el inicio de la temporada de huracanes, que podría acelerar la dispersión del sargazo. Expertos advierten sobre el impacto negativo en la biodiversidad y las economías costeras de la región. Se prevé que los próximos meses sean críticos para monitorear y mitigar los efectos de este fenómeno.