Las autoridades en el cantón de Sarajevo han registrado un aumento significativo de casos de violencia doméstica, con 62 acusaciones presentadas entre enero y mediados de mayo. A pesar de este incremento en las acciones legales, un número considerable de casos no prospera debido a la reticencia de las víctimas a cooperar con las investigaciones. Este silencio se atribuye principalmente al miedo y a la desconfianza en el sistema judicial. Las autoridades advierten que esta falta de cooperación obstaculiza la persecución efectiva de los agresores. La situación pone de manifiesto la persistencia de la violencia familiar en la región y la necesidad de abordar las causas subyacentes del temor de las víctimas. Se busca fortalecer la protección y el apoyo a las víctimas para fomentar su participación en los procesos legales.