La autoridad de competencia británica, Competition and Markets Authority (CMA), ha iniciado una investigación contra Ryanair por su política de cargos obligatorios por reserva de asientos para padres con hijos de entre 2 y 11 años. Desde 2016, Ryanair exige a los padres pagar por la reserva de asientos, una práctica que no es obligatoria para otros pasajeros. La CMA, que recientemente ha ampliado sus poderes en materia de protección al consumidor, investiga si esta práctica es injusta según la legislación vigente. La investigación se produce después de que la CMA haya abierto investigaciones a quince empresas en diversos sectores. Según la CMA, Ryanair es la única aerolínea importante que opera desde el Reino Unido que impone esta obligación. Otras aerolíneas, como British Airways y EasyJet, recomiendan la reserva de asientos para familias, pero no la hacen obligatoria, intentando acomodar a las familias juntas en caso de no reservar. La CMA estima que el coste de la reserva obligatoria de asiento en Ryanair es de aproximadamente 8 libras esterlinas por trayecto. Ryanair ha calificado la investigación de "falsa" y afirma cumplir con la normativa aplicable.