Desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia en 2022, se han documentado 401 casos de violencia sexual contra civiles ucranianos perpetrados por militares rusos. Esta cifra representa únicamente los incidentes que han sido denunciados por las víctimas, sugiriendo que el número real podría ser significativamente mayor. Las agresiones varían en naturaleza y gravedad, impactando profundamente a las comunidades afectadas. La recopilación de pruebas y el apoyo a las víctimas continúan siendo desafíos cruciales en el contexto del conflicto. Organizaciones de derechos humanos y autoridades ucranianas están trabajando para investigar estos crímenes y garantizar que los responsables rindan cuentas. La falta de acceso a ciertas zonas y el estigma asociado a la violencia sexual dificultan la presentación de denuncias. Se enfatiza la necesidad de una mayor transparencia y cooperación internacional para abordar esta crisis humanitaria.
