Recientemente, el término "Banderol" ha ganado prominencia en redes sociales ucranianas que monitorean el armamento ruso utilizado en ataques. El 9 de agosto, fuerzas rusas lanzaron 11 misiles "Banderol" sobre Odesa, junto con misiles de crucero Kh-59. Aunque la mayoría fueron interceptados por la Fuerza Aérea ucraniana, algunos lograron impactar. Estos misiles, de bajo costo estimado en 100.000 dólares, se han convertido en una táctica de "spam misilístico" para desgastar las defensas ucranianas. Su uso intensivo busca saturar los sistemas de defensa aérea y generar temor en la población civil. La aparición del "Banderol" representa una nueva dimensión en la guerra, aprovechando el volumen sobre la precisión. Esta estrategia rusa convierte a Odesa en un objetivo frecuente.