El Ministerio de Defensa británico investiga un incidente en el Canal de la Mancha donde un buque de guerra ruso, el Almirante Grigorovich, presuntamente disparó tiros de advertencia cerca de un yate inglés. Los disparos ocurrieron a más de 30 kilómetros al sur de la Isla de Wight, fuera de las aguas territoriales británicas, mientras el buque ruso navegaba entre Inglaterra y Normandía. No se reportaron heridos ni daños al yate. Dos buques británicos, incluido el HMS Mersey, estaban monitoreando al buque ruso en el momento del incidente. Paralelamente, Reino Unido abordó un petrolero de la llamada "flota sombra" rusa, sospechoso de evadir las sanciones internacionales impuestas a Moscú por la guerra en Ucrania. El capitán de la embarcación, de nacionalidad india, fue detenido bajo sospecha de transportar petróleo ruso en violación de las sanciones. Se desconoce si ambos incidentes están relacionados.
