Un bombardeo ruso sobre la ciudad de Zaporiyia, en Ucrania, ha causado la muerte de al menos cinco personas y ha dejado una decena de heridos, según informaron las autoridades locales. El ataque se llevó a cabo con bombas planeadas, provocando el colapso de edificios residenciales donde se encontraban algunas de las víctimas. En respuesta, Ucrania ha lanzado ataques con drones contra una refinería de petróleo ubicada en la ciudad de Tiumén, en Siberia occidental. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó la operación, destacando la distancia de más de 2000 kilómetros entre el objetivo y la frontera ucraniana. Estos ataques se producen en un contexto de intensos combates entre ambos países. La refinería atacada es un objetivo estratégico para la industria energética rusa.
