El Ministerio de Defensa de Níger informó el domingo que las fuerzas leales están recuperando gradualmente el control del país tras un ataque de soldados amotinados el sábado. Los rebeldes tomaron el palacio presidencial y se atrincheraron en una base militar en el aeropuerto principal de Niamey, resistiendo los esfuerzos de las fuerzas leales. Según varios analistas, la intervención del cuerpo de África de Rusia fue crucial para cambiar el rumbo de la situación. Esta ayuda paramilitar rusa ha sido fundamental para que la junta vuelva a afianzar su poder. Los detalles sobre la naturaleza exacta del apoyo ruso aún son escasos, pero su impacto es innegable. La situación en Níger sigue siendo tensa, pero se espera que el control de la junta se consolide con la asistencia externa. Se desconoce el futuro político del país tras este incidente.