Un reciente ataque con drones en Moscú ha revelado serias deficiencias en la defensa aérea rusa, según analistas consultados por CNN. El sistema de defensa no fue diseñado para contrarrestar este tipo de amenazas, lo que se ha evidenciado con este incidente. Imágenes que circulan muestran el lanzamiento de misiles tierra-aire desde una concurrida autopista en el centro de la ciudad, lo que sugiere una respuesta apresurada e improvisada. La falta de control de tráfico y el uso de armamento cerca de civiles refuerzan esta evaluación. Expertos señalan que el ataque demuestra la poca preparación de Rusia ante este tipo de ofensivas de largo alcance. El incidente plantea interrogantes sobre la capacidad de Rusia para proteger su capital de futuras incursiones con drones.